|
Anuncios gratis - San Luis Potosí
San Luis Potosí es una Entidad Federativa de los Estados Unidos Mexicanos.
En la época prehispánica, el territorio de lo que hoy es el Estado de San Luis Potosí fue frontera de las regiones Aridoamérica y Mesoamérica permitiendo una gran diversidad de pueblos y costumbres.
La zona Huasteca estuvo habitada por pueblos mesoamericanos, pueblos que compartieron cientos de años atrás la misma cultura que los mayas y que posiblemente se separaron de ellos en el preclásico cuando los zapotecas y olmecas fueron incrementando su presencia hacia el centro y sur de lo que hoy es Veracruz. Los huastecos dejaron huella de su presencia en los numerosos sitios arqueológicos que hoy todavía se encuentran en los Estados de Tamaulipas, Hidalgo, Veracruz y San Luis Potosí. En la Huasteca potosina dos sitios se encuentran en investigación: Tamtok y El Consuelo, ambos ubicados en el municipio de Tamuín. En este último todavía se puede apreciar la pintura mural en una construcción que marca el solsticio de invierno. Durante el épiclásico la Huasteca fue invadida por culturas nahuas. Hoy día la huasteca tiene presencia Teenek y Nahuatl.
La zona media de San Luis Potosí fue una zona poblada, en la época prehispánica, por las culturas pame y otomí. Estas culturas -como en toda frontera- compartían las formas de vida de ambas regiones. Es decir, compartían tanto la forma agrícola-sedentaria como la nómada-cazadora. Actualmente viven en la zona media culturas pame que se llaman a sí mismos xi'oi.
En el altiplano potosino, en el territorio conocido como el Gran Tunal se desarrolló la cultura chichimeca (zacatecos, copuces, guamares, jonaces, huachichiles, etc). Estos indios chichimeca desarrollaron modelos culturales diferentes a los mesoamericanos (que destacan por su vida sedentaria y por su interés en construir ciudades y grandes centros teocráticos) extendiéndose este modo de vida por toda Norteamérica. Los chichimeca eran hábiles cazadores y guerreros. Los pueblos nahoas durante el postclásico intentaron dominar (como lo habían hecho por muchos territorios mesoamericanos) las tierras chichimecas, sin lograrlo. De ahí el odio cultural hacia la cultura chichimeca y el surgimiento de los primeros discursos que acusan a lo chichimeca como "salvaje", "inculto", "pagano", "inhumano", incluso "caribe". Los españoles en el momento de la conquista repetirán el mismo discurso al mantener durante 100 años una guerra infructuosa: la llamada "Guerra Chichimeca"
|